De una queja oficial del sindicato CWA Canada, presentada contra Ubisoft en el contexto del cierre de la oficina en Halifax, se desprende que la empresa ha recibido un importante apoyo financiero de las autoridades canadienses durante muchos años.
Según documentos del Senado francés, entre 2020 y 2024 Ubisoft recibió créditos fiscales de Canadá por valor de 605,6 millones de euros (unos 980 millones de dólares canadienses al tipo de cambio actual), más que de cualquier otro Estado. En particular, sólo la provincia de Nueva Escocia ha concedido a la empresa unos 12-12,8 millones de dólares en exenciones fiscales y subvenciones en los últimos años.
Es indignante que una empresa pueda tomar cientos de millones de dólares de los contribuyentes y luego cerrar la producción y despedir a la gente.
A principios de enero de 2026, Ubisoft anunció inesperadamente el cierre total de su estudio en Halifax (Nueva Escocia, Canadá), despidiendo a todo el personal. Esto ocurrió sólo tres semanas después de que, en diciembre de 2025, la mayoría de los empleados del estudio (61 de 71 personas) votaran a favor de afiliarse al sindicato CWA Canada.
Bajo la presión del sindicato y la resonancia pública, Ubisoft ya ha accedido a revisar las condiciones de las indemnizaciones por despido para los trabajadores despedidos; inicialmente, la empresa ofrecía una compensación de sólo dos meses de salario. CWA Canada sigue insistiendo en la total transparencia y pide cambios legislativos urgentes: las empresas que cierran o reducen sustancialmente su actividad tras recibir apoyo estatal deben devolver las subvenciones o asumir una seria responsabilidad.