Samsung mantiene una posición moderada en el mercado de memoria, a pesar del fuerte crecimiento de la demanda global. Según DigiTimes, en 2026 la producción de obleas DRAM aumentará solo un 5 %, aproximadamente hasta ocho millones de unidades. En el contexto de pronósticos que prometen un crecimiento de los pedidos del 30 %, incluso por parte de gigantes como AMD y NVIDIA, esto parece una gota en el océano.
La principal razón de tal cautela es el temor a repetir la crisis de sobreproducción de 2022–2023, cuando el exceso de memoria derrumbó los precios y afectó gravemente las ganancias de la industria. Samsung, así como Micron y SK hynix, prefieren actuar de forma conservadora, redistribuyendo la capacidad a favor de las áreas más rentables, principalmente el sector de IA corporativa.
El crecimiento de la producción se destina casi por completo al segmento HBM: se trata de los chips HBM3, HBM3E y la futura generación HBM4. El mercado de consumo — DRAM para PC, portátiles y teléfonos inteligentes — prácticamente no recibirá volúmenes adicionales, por lo que es muy probable que los precios de DRAM y SSD sigan aumentando.
Micron y SK hynix adoptan una estrategia similar. Ambas compañías están reduciendo la cuota de DRAM de consumo, apostando por HBM y soluciones de servidor. Como resultado, se consolida en el mercado un modelo en el que las áreas de alta rentabilidad tienen prioridad, mientras que el segmento masivo permanece bajo presión.
Los analistas advierten que la escasez de memoria podría persistir al menos hasta finales de año, y si se mantienen las tasas de crecimiento del sector de IA, hasta 2027. Para los consumidores, esto significa un mayor aumento de precio de los componentes, y para los fabricantes de electrónica, problemas de suministro.