Más tarde, el niño intentó abrir un cajón o caja fuerte para recuperar la consola y encontró allí un arma, propiedad legal de su padre. Según documentos judiciales, cargó la pistola y disparó a su padre en la cabeza mientras dormía. La madre, despertada por un fuerte disparo y olor a pólvora, encontró a su marido en un charco de sangre. Más tarde, el niño confesó a los investigadores lo sucedido.
El niño explicó sus acciones como «una ira abrumadora», sin pensar en las consecuencias. El incidente ocurrió el día de su cumpleaños, pocas horas después de una celebración familiar.
El niño, adoptado en 2018, se encuentra actualmente bajo custodia policial en el condado de Perry. La audiencia preliminar está programada para el 22 de enero.