Intel reconoció que subestimó el apetito del mercado de la IA y ahora está redistribuyendo urgentemente la capacidad de producción en favor de los procesadores para servidores Xeon. Así lo declaró el director financiero de la compañía, David Zinsner. Según él, hace seis meses los hiperescaladores señalaron una reducción de los pedidos de chips con un gran número de núcleos, pero en la segunda mitad del año aumentaron bruscamente la demanda.
Como resultado, Intel se enfrentó a una escasez de capacidad y comenzó a pasar del sector de consumo a las soluciones para centros de datos. La prioridad es el Xeon 6, que se utiliza activamente como procesador en servidores de IA, incluyendo los sistemas Nvidia DGX y las configuraciones con aceleradores AMD Instinct. Al mismo tiempo, la compañía no planea abandonar por completo el segmento de consumo, pero está cambiando el enfoque hacia los Core de nivel medio y alto, que son más rentables, reduciendo la atención a los modelos económicos.
Este paso podría llevar a una menor disponibilidad de PCs baratos, especialmente en el contexto de un fuerte aumento de los precios de la memoria. Micron, SK Hynix y Samsung también están redistribuyendo la capacidad en favor de DRAM y HBM para servidores de IA, razón por la cual la memoria de consumo se ha encarecido más del triple en los últimos meses.