Tras el éxito de la serie Fallout, Jonathan Nolan se ha encargado de la adaptación de otra franquicia de culto de los videojuegos: Wolfenstein. En una entrevista con Polygon, explicó que cada proyecto requiere su propio enfoque, y que llevar a la pantalla un shooter lineal ambientado en la Segunda Guerra Mundial es notablemente más difícil que adaptar un juego de rol posapocalíptico.
A primera vista, estas palabras pueden parecer extrañas; sin embargo, según Nolan, la diferencia clave radica en la propia estructura de los juegos. Fallout se construye en torno a mundos abiertos con historias dispersas, unidas por una mitología común. Ese formato permitió a la serie contar una historia independiente, que existe en paralelo a los juegos, sin adaptar una trama concreta.
Con Wolfenstein, la situación es distinta. Las entregas modernas de la serie se apoyan en una narrativa lineal y en un relato claramente definido. Como señaló Nolan, este tipo de proyectos tiene sus propios "elementos sagrados" que no pueden ignorarse al trasladarlos al formato de serie.
Por separado, Nolan subrayó el papel del showrunner de la futura adaptación: Patrick Somerville ("The Leftovers", "Station Eleven"). Lo describió como un "showrunner genial y brillante" y señaló que ya está trabajando activamente en el proyecto.
Por el momento, la serie Wolfenstein no tiene fecha de estreno, director confirmado ni reparto anunciado. Tampoco se sabe si la producción adaptará uno de los juegos de la serie o si recibirá una trama completamente original.