La empresa experimenta con un enfoque alternativo para el control y la personalización de los gamepads.
Sony podría estar preparando una reinterpretación radical del gamepad habitual. En una nueva solicitud de patente, a la que prestó atención el medio Insider Gaming, se describe un controlador sin botones físicos tradicionales. En su lugar, se propone utilizar paneles táctiles y sensores ópticos que reaccionan no solo a los toques, sino también a la aproximación de los dedos.
La idea clave del dispositivo consiste en un control completamente adaptativo. El usuario podrá configurar por su cuenta el esquema de "botones", la posición de los sticks virtuales e incluso su tamaño. El controlador recordará los perfiles de los jugadores y se ajustará automáticamente a cada persona en concreto, lo que eliminará la necesidad de cambiar la configuración cada vez que varias personas usen el gamepad.
La patente también menciona la posibilidad de combinar distintos tipos de control en un mismo lado del gamepad. Por ejemplo, una parte de la superficie táctil puede funcionar como cruceta, y la adyacente, como stick analógico. Además, el sistema es capaz de reconocer gestos: deslizamientos, pellizcos y roces, convirtiendo de hecho el dispositivo en un híbrido entre gamepad y trackpad.
Sin embargo, si esta patente se convertirá en un producto real sigue siendo una gran incógnita. Como muchas solicitudes similares, puede quedarse como una idea experimental que nunca llegue a la producción en serie. Los periodistas señalan que la aparición de un gamepad de este tipo como dispositivo principal —por ejemplo, incluido con PlayStation 6— es poco probable. Es mucho más probable que el desarrollo esté orientado a tareas de accesibilidad y pueda utilizarse para crear controladores especializados para jugadores con capacidades limitadas.