La tienda digital GOG terminó en el centro de un escándalo inesperado. El motivo fue la imagen promocional de la venta de Año Nuevo, en la que los usuarios sospecharon rastros de inteligencia artificial generativa. Tras una ola de debates, la empresa lo confirmó oficialmente: sí, se utilizó IA, pero el banner en realidad nunca estaba pensado para publicarse.
En una comunidad cerrada de Discord, un representante de la tienda informó que la imagen era una versión preliminar, creada con herramientas de IA exclusivamente para uso interno. Según sus palabras, este material llegó por error a la portada de la tienda como parte de la venta y no debía mostrarse al público.
En la empresa reconocieron que cometieron varios errores a la vez: un control de calidad deficiente del contenido colocado en la página principal, así como una reacción demasiado lenta tras detectar el problema. Precisamente eso provocó una reacción negativa por parte de una parte de la comunidad, para la que el tema del uso de IA en el ámbito creativo sigue siendo extremadamente sensible.
El representante de GOG también explicó por qué la empresa experimenta con este tipo de tecnologías en general. Según sus palabras, GOG es un equipo relativamente pequeño sin los recursos de los gigantes de la industria, y las nuevas herramientas, incluida la IA, ayudan a "igualar las oportunidades". La tienda utiliza estas tecnologías principalmente para crear maquetas y materiales de prueba, con el fin de hacer más con capacidades limitadas.