Los gráficos no son lo principal: cómo el "hardware" de alto rendimiento cambió The Legend of Zelda

Los gráficos no son lo principal: cómo el "hardware" de alto rendimiento cambió The Legend of Zelda

El productor de la serie The Legend of Zelda, Eiji Aonuma, explicó que el papel del nuevo "hardware" va mucho más allá de un simple aumento de la resolución.

La evolución del "hardware" no sirve solo para que los juegos se vean más bonitos. Cambia radicalmente el proceso mismo de su diseño.

Según él, los componentes más potentes permiten realizar ideas que en máquinas más débiles serían técnicamente imposibles.

Como ejemplo, citó la transición de Nintendo 64 a GameCube. Aunque lo lógico era aspirar al realismo, el rendimiento adicional permitió crear The Wind Waker. El estilo "cel-shading" y la rica mímica de Link se hicieron posibles precisamente gracias a la capacidad del nuevo procesador para procesar complejas animaciones en tiempo real, lo que era imposible en N64.

En lugar de la carrera por los teraflops y el trazado de rayos, Nintendo apuesta por la frecuencia de fotogramas y el disfrute del juego. El próximo Zelda puede sorprender con algo que no se ve en las especificaciones técnicas.


Fuentes: Polygon