Como resultó, Reign of the Warlock podría ser solo el comienzo. La introducción de la primera clase nueva en la historia de Diablo II en un cuarto de siglo es en gran medida una "prueba" de interés. Si Warlock agrada a la comunidad, el estudio recibirá "luz verde" para desarrollar el clásico al estilo de un juego "moderno", con actualizaciones y grandes conjuntos de contenido.
Los desarrolladores enfatizan que es un "baile complejo": preservar el espíritu de la versión de 1999 y al mismo tiempo agregar algo nuevo, sin destruir los cimientos. El productor Matthew Cederquist recordó que millones todavía juegan Diablo 2, y el 30 aniversario de la marca se convirtió en una oportunidad para "sorprender y deleitar".
Blizzard comparó el enfoque con la "Mona Lisa": no quieren "estropear la Mona Lisa", sin gafas de sol ni un nuevo peinado. Warlock debería verse como una clase de 1999. Al mismo tiempo, sus versiones en Diablo 2, Diablo Immortal y Diablo IV serán diferentes, pero la historia las unirá en una historia del origen del personaje en Santuario.
Si la recepción es positiva, son posibles cambios más serios, pero ya "de la mano" con la comunidad. Al mismo tiempo, Diablo II: Resurrected seguirá siendo un clásico "congelado", y Reign of the Warlock se convertirá en un espacio "progresivo" para nuevas ideas.