Squanch Games ha causado revuelo entre los fans. Aunque la primera parte de la serie fue un éxito de Xbox Game Pass, en la segunda parte el estudio anunció que PlayStation 5 sería la "plataforma principal".
Las promesas de marketing se han enfrentado a la realidad. Las primeras pruebas han demostrado que High On Life 2 en Unreal Engine 5 funciona notablemente peor en PS5 que en Xbox Series X. La consola de Sony sufre de FPS inestable y problemas de renderizado, que son menos frecuentes en Xbox.
Aún más decepcionante es la falta de soporte para las funciones únicas de DualSense. En la industria se ha convertido en un estándar utilizar los gatillos adaptativos y la retroalimentación háptica avanzada para los juegos en PlayStation, pero aquí estas funciones no están presentes. Disparar en PS5 se siente igual que en Xbox.
Para Microsoft, la situación es ambivalente: han perdido la plataforma "nativa" para la franquicia, pero los jugadores de Xbox han recibido un producto más estable. En teoría, PS5 es la prioridad, pero esto no se refleja en el código del juego.