Antes esto mejoraba la imagen del servicio, pero se convirtió en una carga financiera: para finales de 2025 la empresa podría haber perdido hasta $300 millones debido a que los usuarios elegían la suscripción en lugar de comprar los juegos.
Se informa que los cambios están relacionados con una nueva estrategia tras los movimientos en la dirección de Xbox. Los planes también se complican por el rumor de un retraso en el lanzamiento de la próxima consola, lo que supuestamente afectó al marketing de Modern Warfare 4. Microsoft busca formas de maximizar los ingresos de CoD, lo que podría significar un regreso a la venta tradicional de juegos.
Para los suscriptores Ultimate, que aceptaron el aumento de precios de 2025 a cambio de "Day One" CoD, esto será un golpe. Para compensar la pérdida, Game Pass podría añadir otros grandes productos, como World of Warcraft. Por ahora, son solo rumores, pero muestran que el modelo de "todo desde el inicio en la suscripción" se está volviendo demasiado caro para Microsoft.