Según los analistas de Counterpoint Research, la escasez de chips de memoria podría persistir al menos hasta la segunda mitad de 2027, y los plazos para la normalización del mercado siguen siendo inciertos.
Los analistas señalan que el final de la escasez sólo puede predecirse mediante el análisis de la dinámica de la demanda. En la actualidad, el mercado está experimentando un rápido crecimiento de la demanda de memoria debido a la construcción a gran escala de infraestructuras para la inteligencia artificial. El ritmo de adopción de soluciones de IA es tan alto que la demanda de memoria sigue aumentando y, con toda probabilidad, no disminuirá en los próximos años.
Según el estudio, en los últimos tiempos los precios de los productos de memoria han aumentado más de un 180%, lo que indica un grave desequilibrio entre la oferta y la demanda.
Uno de los principales factores del crecimiento de la demanda de DRAM es la actividad de los grandes operadores de la nube, los llamados hiperescaladores. Éstos compran no sólo los tipos de memoria modernos, sino también soluciones más antiguas, incluidos los módulos DDR4, que se siguen utilizando activamente en la infraestructura de servidores.
Los expertos señalan que la situación futura dependerá de la rapidez con la que los fabricantes de memoria puedan aumentar los volúmenes de producción. Si el crecimiento de la producción no sigue el ritmo de la expansión de la infraestructura de IA, la escasez podría persistir incluso después de 2027.