Terminar un gran juego puede causar sentimientos desagradables, y los investigadores polacos creen que los jugadores experimentan una especie de depresión.
Para algunos usuarios, completar un juego grande y absorbente no significa satisfacción, sino una sensación de vacío, tristeza y pérdida. Psicólogos de la Universidad SWPS y de la Academia de Ciencias Aplicadas Stefan Batory publicaron los resultados de un estudio en la revista Current Psychology.
Los científicos enfatizan que no se trata de un diagnóstico clínico, sino de un complejo de experiencias emocionales difíciles que se denomina "depresión post-juego". Para estudiar el fenómeno, se ha creado la primera herramienta de medición del mundo: la "Post-Game Depression Scale" (P-GDS).
En el estudio participaron 373 jugadores. El análisis permitió identificar cuatro elementos del fenómeno: pensamientos obsesivos sobre el juego, dificultad para aceptar el final, necesidad de volver a jugar inmediatamente y pérdida de interés en otros medios. Se determinó que los fanáticos de los juegos de rol son los que corren mayor riesgo, ya que los jugadores se apegan al máximo a los héroes y se sumergen en el mundo.
Los investigadores comparan este estado con una especie de duelo por la pérdida de una etapa o relación importante. Los juegos dejan de ser simplemente un entretenimiento y se convierten en una fuente real de emociones.