El novísimo procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 permite ejecutar a través de la emulación proyectos como Cyberpunk 2077, Red Dead Redemption 2 y Resident Evil Requiem. En el buque insignia de prueba de REDMAGIC, Requiem funcionaba a 80–90 FPS, colocando el juego de bolsillo a la par de los portátiles de alto rendimiento.
Sin embargo, el alto rendimiento requiere mucha energía. Las primeras mediciones mostraban 50 W, pero resultó ser un error de software, la cifra real es de 24 W. En comparación, el procesador Apple M5 en MacBook necesita menos energía para juegos similares. Qualcomm tiene el reto de cómo mantener el chip de alto rendimiento para que el smartphone no se sobrecaliente y se descargue al instante.
Una posible solución serían los nuevos sistemas de refrigeración, como Heat Pass de Samsung, pero los expertos señalan que esto es luchar contra los síntomas, no contra la causa. El camino principal es aumentar la eficiencia energética. A pesar de las dificultades, el futuro de los juegos móviles pinta bien: jugar a proyectos AAA se está volviendo real si se tiene un smartphone de gama alta.