La principal novedad es el escalado a 4K en el modo de rendimiento. Antes había que elegir entre nitidez y fluidez, ahora se puede obtener ambas cosas. Los primeros jugadores ya lo llaman un punto de inflexión, destacando una mejora drástica en la claridad de la imagen en dinámica.
El modo Performance antes se criticaba por una imagen demasiado suave y borrosa, pero ahora con el escalado de alta definición, el mundo del juego ha ganado profundidad y detalle a 60 fotogramas por segundo. Para disfrutar plenamente de la actualización, se recomienda un televisor con soporte VRR para suavizar las raras caídas a 45 fotogramas.
Además, el parche mejora la tecnología FSR para todas las plataformas, aumentando la calidad visual, y corrige un error con la sincronización vertical (V-Sync) que interfería después de volver al menú de la consola.