El cofundador de Avalanche Studios, Christofer Sundberg, habló sobre el proyecto cerrado AionGuard, un ambicioso juego de fantasía de mundo abierto que se estaba desarrollando a finales de la década de 2000.
Según sus palabras, el proyecto ofrecía soluciones similares a las que ahora se elogian en Crimson Desert. El jugador debía interpretar el papel de un caballero-mago y capturar fortalezas enemigas. Las batallas recordaban a las batallas a gran escala de "El Señor de los Anillos".
Las posibilidades del héroe parecían impresionantes incluso hoy en día: vuelos en dragones, congelación de gigantes y transformación en un enorme golem. Los desarrolladores dedicaron más de dos años a perfeccionar las mecánicas, incluyendo el corte de líneas de suministro y la atracción de tribus locales a los asedios. A pesar de tener un prototipo listo, el destino del proyecto lo decidió el editor.
La finalización de la colaboración fue inusual: un gran socio, probablemente Disney Interactive Studios, rescindió el contrato mediante un simple SMS. La compañía cambió su estrategia y decidió centrarse en sus propias marcas seguras en lugar de nuevas marcas para el público adulto. Avalanche intentó salvar el juego mostrándolo en la portada de Edge, pero nadie lo retomó.
Después de esto, el equipo pasó a Arcadia Rising, una historia steampunk en un Londres alternativo, pero también fue cancelada debido a problemas financieros de THQ. Sundberg todavía cree que ambos juegos merecían ser terminados.