El principal productor creativo, Tim Lamb, declaró que el objetivo del estudio es hacer del juego un "clásico atemporal" al que los jugadores regresen incluso dentro de una década. El estudio espera que las actualizaciones constantes ayuden a colocar el proyecto al mismo nivel que Skyrim y Oblivion.
Un paso clave será la gran actualización Free Lanes, el paquete de cambios más grande, destinado a corregir los principales problemas de los que se quejaron los jugadores desde 2023.
La principal novedad son los viajes libres entre planetas sin cargas constantes y viajes rápidos. Esto debería mejorar notablemente la inmersión y fomentar la exploración, añadiendo nuevos puntos de interés y eventos aleatorios.
Bethesda considera Starfield no solo como un juego independiente, sino también como la base para futuros proyectos. Tim Lamb destacó que las tecnologías y la experiencia obtenidas en el proceso de desarrollo se utilizarán en el futuro.
El equipo no va a empezar de cero, sino que planea basarse en el "bagaje de experiencia" acumulado. Según el productor, las naves espaciales no aparecerán en The Elder Scrolls, pero las mecánicas influirán en los futuros juegos.
El éxito final depende del ritmo de las actualizaciones y la estrategia de "corrección hasta el resultado".