Aunque han pasado casi 3 años desde el lanzamiento en Xbox, la versión para PlayStation se enfrenta a problemas de estabilidad que no existían en el inicio del original.
En la PS5 básica, la situación es similar a la de Xbox Series X, pero con una ligera ventaja para la consola de Microsoft. En el modo de rendimiento, ambas funcionan a 1080p, pero Xbox mantiene aproximadamente 5 FPS más en ubicaciones pesadas como New Atlantis, donde PS5 cae hasta ~30 FPS. El modo de calidad en PS5 ofrece 1440p y 30 FPS estables, con una distancia de dibujado y sombras mejoradas.
En PS5 Pro, hay disponibles hasta 24 combinaciones de ajustes. La consola mantiene mejor los 60 FPS y supera a Xbox en aproximadamente 10 fotogramas, pero a costa de reducir la resolución interna a 900p.
La tecnología PSSR en la versión actual produce ruido y artefactos. La segunda versión mejora la nitidez, pero añade nuevos errores visuales, especialmente en la vegetación.
El principal problema son los fallos frecuentes. Digital Foundry informa de bloqueos regulares en ambas versiones de PS5, que requieren un reinicio forzado. También se han detectado HDR incorrecto (en realidad SDR) y ajustes que no funcionan, incluyendo v-sync.