Según él, uno de los principales fracasos fue la ausencia de la serie Final Fantasy en la plataforma. En las negociaciones con Square Enix, la situación era complicada: el editor, por un lado, quería competencia para Sony, pero por otro temía apoyar abiertamente a Xbox debido a sus estrechos vínculos con PlayStation.
Fries señaló que a principios de la década de 2000 el mercado dependía en gran medida de estas relaciones, y cualquier decisión podía afectar a los socios comerciales. Por lo tanto, el posible apoyo a Xbox requería precaución y compromisos.
Al final, Microsoft no pudo obtener Final Fantasy en su plataforma en un momento clave. Según Fries, esto podría haber afectado seriamente la posición de la primera Xbox, especialmente en Japón, donde la serie fue uno de los principales factores de éxito de PlayStation.
Ahora la situación ha cambiado, y los juegos de Square Enix a menudo se lanzan en varias plataformas simultáneamente. Sin embargo, como señala Fries, en aquellos años la industria podría haber tomado un camino muy diferente.
Un ejemplo interesante de esa época es la compañía Tecmo, que lanzó Dead or Alive exclusivamente para Xbox para fortalecer la competencia en el mercado.