La filtración de datos de Rockstar Games, al parecer, no ha dado a los hackers el resultado esperado. Los atacantes intentaron vender la información robada por 200.000 dólares, pero tras la falta de compradores la publicaron gratuitamente. Al final, la filtración sólo demostró lo rentables que siguen siendo las franquicias clave de la empresa, como Grand Theft Auto y Red Dead Redemption.
Además, la situación benefició a la empresa matriz Take-Two Interactive. Ya al día siguiente de la publicación de los datos, la capitalización bursátil de la empresa empezó a crecer. El martes, al inicio de la sesión bursátil, era de 38.030 millones de dólares, con un precio de las acciones de unos 202,26 dólares por acción. A las 11:45, hora del este de EE.UU., las cotizaciones subieron un 2,63%, hasta 206,66 dólares por acción, lo que añadió aproximadamente 1.000 millones de dólares al valor total de la empresa.
A pesar del crecimiento, las acciones de Take-Two siguen estando aproximadamente un 25% por debajo de su máximo de 52 semanas de 264,79 dólares. Sin embargo, las cifras actuales son notablemente superiores al nivel mínimo de 187,63 dólares registrado en febrero tras la publicación del último informe financiero.