Los despidos masivos siguen socavando la estabilidad de la industria del juego y obligan a los especialistas a pensar en cambiar de profesión. A esta conclusión llegaron los analistas de la empresa de contratación Skillsearch en un nuevo estudio.
Según la encuesta Salary and Satisfaction, en la que participaron más de mil especialistas de Europa, Norteamérica, Reino Unido, países de la región Asia-Pacífico y Oriente Medio, el 44% de los desarrolladores está pensando en abandonar la industria de los videojuegos precisamente por la oleada de recortes.
Las estadísticas muestran la magnitud del problema: en los últimos 12 meses, el 22% de los encuestados perdió su trabajo, otro 12% se había enfrentado a despidos anteriormente y el 28% observó recortes en sus estudios, aunque ellos mismos no se vieran afectados. Al mismo tiempo, la situación laboral sigue siendo complicada: solo el 45% de los despedidos pudo encontrar un nuevo trabajo, y solo el 27% de ellos se siente seguro en su nuevo puesto.
Alrededor del 20% de los especialistas buscó trabajo entre cuatro y seis meses, mientras que un tercio pudo encontrar empleo en uno o tres meses. Sin embargo, el 55% de los encuestados aún no ha encontrado un nuevo puesto, lo que explica por qué muchos empiezan a considerar vacantes fuera de la industria del juego.
Estos datos coinciden con las conclusiones del informe GDC State of the Game Industry 2026 Report, según el cual uno de cada cuatro desarrolladores perdió su trabajo en los últimos dos años, y el 48% de ellos no ha podido volver a encontrar empleo. Uno de los participantes en la encuesta reconoció haber sufrido tantos despidos en los últimos años que ha perdido la confianza en los empleadores.
Los expertos advierten: la marcha masiva de especialistas puede tener consecuencias a largo plazo. Los recortes afectan no solo a los principiantes, sino también a los empleados experimentados, que son despedidos debido a sus altos salarios. Esto destruye el sistema de tutoría, reduce el nivel de preparación de los nuevos profesionales y, en última instancia, afecta a la calidad de los juegos.
Como ejemplo ilustrativo se menciona a la empresa Electronic Arts, que redujo la plantilla de los estudios de la serie Battlefield incluso a pesar del éxito comercial de Battlefield 6, el juego más vendido de 2025.