En Estados Unidos se intensifica una nueva disputa legal en torno a Nintendo. Después de que a comienzos de marzo de 2026 la empresa presentara una demanda contra el gobierno de Estados Unidos, acusándolo de la "imposicion ilegal de aranceles", contra la propia Nintendo se presento una demanda colectiva en respuesta, esta vez por parte de los jugadores.
La demanda fue iniciada por residentes de los estados de California y Washington: Gregory Hoffert y Prashant Sharan. Ellos sostienen que, si Nintendo obtiene una compensacion del Estado por los aranceles pagados, ese dinero no debe devolverse a la empresa, sino a los consumidores, que en la practica los pagaron mediante el aumento de los precios de los productos.
En la declaracion de los demandantes se subraya que la realidad economica es la siguiente: los importadores como Nintendo no asumen por completo los costos arancelarios, sino que los trasladan a los compradores. De este modo, la empresa ya recibio una compensacion a costa de los usuarios al aumentar los precios minoristas, y ahora intenta recuperar esos mismos fondos del gobierno.
Los demandantes consideran que, sin la intervencion del tribunal, Nintendo podria obtener un doble beneficio: primero a costa de los compradores y luego mediante el reembolso de fondos por parte del Estado, incluidos los intereses. Al mismo tiempo, como se senala en la demanda, la empresa no asumio obligaciones legales de devolver los pagos "excesivos" a los consumidores.
La demanda fue presentada en formato colectivo. Si el tribunal aprueba este estatus y los demandantes ganan el caso, cientos o incluso miles de jugadores podran aspirar a compensaciones por las compras de Nintendo cuyo precio fue incrementado debido a los aranceles.
No obstante, el resultado del caso sigue siendo incierto: primero, el tribunal debe reconocer la demanda como colectiva y, despues, los demandantes tendran que demostrar su posicion ante la justicia.