Los desarrolladores quieren lanzar partidas clasificatorias con la protección más estricta posible contra los tramposos.
Antes del inicio de la segunda temporada de Call of Duty: Black Ops 7, Activision prepara un endurecimiento serio de las medidas contra los tramposos, y los primeros en verse afectados serán los propietarios de dispositivos para modificar los controles.
RICOCHET prestará especial atención a dispositivos como Cronus Zen y XIM Matrix, así como a otros accesorios no autorizados que modifican la entrada del jugador. Este tipo de dispositivos permite, en particular, configurar macros y scripts que eliminan el retroceso del arma o refuerzan el efecto del autoapuntado, creando una ventaja injusta, especialmente notable en el entorno competitivo.
La principal novedad de la segunda temporada es el cambio de enfoque del anti-cheat: de los propios dispositivos al comportamiento de la entrada. En lugar de buscar un "hardware" concreto, el sistema RICOCHET comenzará a analizar los tiempos, la estabilidad y el carácter de las reacciones del jugador. Según la compañía, este enfoque permitirá distinguir el juego natural de una persona de las señales modificadas por scripts automáticos.
El lanzamiento de la segunda temporada tendrá lugar el 5 de febrero.