La razón es simple: el equipo necesita un mayor rendimiento, que la tecnología de Epic Games no proporciona en un RPG de tal escala.
En un nuevo video, los autores mostraron los resultados del trabajo en su propio motor. El equipo, que anteriormente participó en la creación de las primeras partes de la serie The Elder Scrolls, apuesta por la velocidad de carga y el rendimiento general.
Al igual que Daggerfall, el juego ofrecerá un gran mundo sandbox. Los desarrolladores enfatizan la alta eficiencia del renderizado y el cálculo del comportamiento de miles de NPC en un mundo que reacciona dinámicamente.
El lanzamiento tendrá que esperar varios años. Ahora el estudio se centra en la creación de su propio motor tras abandonar UE5.