Las nuevas reglas entrarán en vigor a partir de junio.
El sistema europeo de clasificación por edades para videojuegos, Pan-European Game Information, ha anunciado nuevas reglas para la evaluación de juegos. A partir de junio, los proyectos que contengan elementos aleatorios de pago, como cajas de botín, paquetes de cartas o mecánicas gacha, recibirán automáticamente una clasificación por edades PEGI 16.
Los cambios afectarán no solo a las cajas de botín, sino también a otros elementos de los servicios de juegos modernos: compras dentro del juego, sistemas de recompensas por inicio de sesión diario y comunicaciones en línea. Las nuevas reglas se aplicarán solo a los juegos presentados para su clasificación a partir de junio.
Cambios principales:
Elementos aleatorios de pago
- Juegos con recompensas aleatorias de pago (cajas de botín, gacha, llaves para elementos aleatorios) - PEGI 16
- Juegos de casino sociales - PEGI 18
Compras dentro del juego
- Ofertas limitadas por tiempo o cantidad (por ejemplo, pases de batalla de pago o temporizadores de cuenta regresiva) - PEGI 12
- Si el juego tiene funciones integradas que desactivan los gastos de forma predeterminada, la clasificación puede reducirse a PEGI 7
- Los juegos con compras relacionadas con NFT que son necesarias para jugar y se pueden vender dentro del juego recibirán PEGI 18
Juegos que obligan a pasar el mayor tiempo posible en ellos
- Sistemas de recompensas por regresar al juego (tareas diarias, series de inicio de sesión) - PEGI 7
- Pases de batalla donde las recompensas se vuelven inaccesibles si no se cumplen las condiciones - PEGI 12
- Juegos donde el usuario puede perder contenido o estado debido a la ausencia en el juego - también PEGI 12
Seguridad de la comunicación en línea
- En raras ocasiones, cuando un juego ofrece comunicaciones completamente incontroladas sin un sistema de quejas o reglas de la comunidad, se le asignará PEGI 18
La actualización de las reglas de PEGI puede llevar a que algunos proyectos futuros de franquicias conocidas reciban una clasificación por edades más alta de lo que los desarrolladores habían previsto inicialmente. Esto, a su vez, puede afectar tanto al marketing de los juegos como a su accesibilidad para el público más joven.