El director ejecutivo de NVIDIA, Jensen Huang, compartió en una entrevista detalles sobre las decisiones clave del pasado que moldearon la posición actual de la compañía.
Como se reveló, la introducción del entorno de software CUDA en 2006 fue un movimiento comercial extremadamente arriesgado. El objetivo de la iniciativa era transformar a la compañía de un fabricante especializado de chips gráficos en un proveedor integral de plataformas informáticas. Sin embargo, la implementación de la idea estuvo acompañada de enormes costos. En ese período, la principal audiencia eran los jugadores, que no tenían ninguna demanda de funciones de programación avanzadas.
La implementación forzada de la tecnología CUDA en todos los dispositivos de consumo de la serie GeForce condujo a un aumento de los costos de producción del 50% y a una fuerte caída del margen bruto al 30%. El valor de mercado de toda la compañía se desplomó entonces a $1.5 mil millones. La decisión creó una seria amenaza para la existencia futura.
El desarrollo constante del ecosistema durante 10 años finalmente dio sus frutos. Precisamente la base temprana de usuarios en el mercado de PC se convirtió en la principal ventaja de la compañía en el campo de la IA. El jefe de NVIDIA reconoció que fue la línea de productos para jugadores la que financió e impulsó el desarrollo de la plataforma, que hoy sirve a las estaciones de trabajo y servidores más avanzados del mundo.