En medio de las conversaciones sobre una posible desaceleración en el mercado de la memoria, han surgido indicios de una tendencia inversa: las mayores empresas tecnológicas están tratando de asegurar el suministro de DRAM para los próximos años. Según fuentes de la cadena de suministro, los llamados hiperescaladores, incluidos Google y Microsoft, están celebrando acuerdos a largo plazo con los fabricantes para garantizar volúmenes de suministro estables.
Anteriormente, el mercado se vio sacudido por los rumores de que el algoritmo de compresión TurboQuant de Google podría poner fin al "superciclo" en la industria de la memoria. Esto provocó pánico entre los minoristas y algunos participantes de la cadena de suministro, lo que llevó a una disminución de la capitalización de mercado de las empresas del sector y a una caída de los precios de la DDR5 en el comercio minorista en todo el mundo. Sin embargo, los nuevos datos muestran que estos temores podrían haber sido prematuros.
Según un informe de Hankyung, la empresa surcoreana SK hynix se encuentra en la fase final de las negociaciones con Microsoft para celebrar un importante contrato de suministro de DDR5. El acuerdo se valora en decenas de billones de wones y tendrá una duración de tres años, a partir de este año.
Los expertos señalan que estos acuerdos indican dos tendencias clave. En primer lugar, los fabricantes de memoria están tratando de asegurar una demanda estable para los próximos años, lo que ayuda a planificar la expansión de la producción y los ingresos. En segundo lugar, el propio hecho de que existan contratos de tres años podría significar que el ciclo de crecimiento del mercado de la memoria se prolongue más de lo previsto inicialmente, posiblemente más allá de 2028.
La principal prioridad de los hiperescaladores ahora no es reducir los costes, sino garantizar un volumen suficiente de DRAM para el desarrollo de la infraestructura. Se estima que los gastos en memoria ya superan el 30% de su presupuesto total, lo que subraya la importancia estratégica de este recurso. Como resultado, el mercado se está convirtiendo cada vez más en una lucha por el acceso a los suministros, en lugar de una competencia de precios.