En el futuro, se planea añadir premios similares a otras exclusivas, pero los jugadores han recibido la idea con gran escepticismo, considerándola más una estrategia de marketing que un gesto real hacia los fans.
Una encuesta en PushSquare entre más de 1100 jugadores mostró una dura reacción: el 89% no tiene intención de participar en el programa. El 62% declaró directamente que la iniciativa no les interesa, y sólo el 7% expresó entusiasmo por la posibilidad de aparecer en el juego.
Muchos creen que la perspectiva de convertirse en un icono estático en el menú del juego no es suficiente para compensar las recientes decisiones controvertidas de Sony.
El mayor descontento lo ha provocado el proceso de selección. Los participantes deben responder a preguntas detalladas sobre su historia con la marca y pasar una entrevista. En opinión de los jugadores, esto es demasiado intrusivo.
El 27% de los encuestados expresó su preocupación por la confidencialidad de los datos, temiendo que Sony pueda utilizarlos de forma incorrecta. En un contexto de mayor atención a la privacidad, muchos consideran que intercambiar recuerdos personales por un retrato digital es un trato desfavorable.