Las últimas declaraciones sobre State of Decay 3 han arrojado luz sobre los problemas del marketing de grandes proyectos de juegos. El estudio Undead Labs admitió que el llamativo tráiler CGI de 2020 casi no tenía relación con el estado real del juego.
El jefe del estudio, Philip Holt, declaró que en el momento de la presentación el juego prácticamente no existía: el proyecto estaba a nivel de «documento de Word» y solo trabajaban en él una decena de personas. El tráiler, creado por el estudio Blur, era más bien una demostración conceptual y una forma de atraer a los desarrolladores que una muestra del juego real.
Para los fans esto supuso una decepción, sobre todo teniendo en cuenta que algunas de las ideas mostradas, como los animales infectados, no llegarán a la versión final. La situación refleja una tendencia general en la industria: los juegos AAA se anuncian mucho antes de que comience el desarrollo completo, mostrando materiales espectaculares, pero no siempre reales.
En este contexto, se recuerdan otros ejemplos de tráilers «ilusorios», desde Kingdom Hearts III hasta el cancelado Eight Days e incluso Perfect Dark, donde el gameplay mostrado no se correspondía con el estado real de los proyectos.
Los jugadores cada vez perciben los nuevos anuncios con más desconfianza, sospechando que no se les está mostrando el juego real, sino un concepto visual preestablecido.
En definitiva, la honestidad de Undead Labs en torno a State of Decay 3 no hace sino subrayar el problema de la industria: muchos proyectos pierden potencial debido a promesas demasiado tempranas y poco realistas.