Pico de dopamina en un infierno cyberpunk. Reseña del boomer-shooter METAL EDEN
Metal Eden es el nuevo proyecto del estudio polaco Reikon Games, conocido por el elegante juego de acción isométrico RUINER. Esta vez, los desarrolladores decidieron ir más allá del género habitual y presentar un shooter en 3D en primera persona en toda regla. El juego se posiciona como un representante de la nueva dirección de los boomer-shooters en un entorno cyberpunk postapocalíptico. Aunque los autores declararon una historia a gran escala y un "mundo abierto", en realidad el proyecto apuesta por la acción concentrada.
Un mundo simple, pero sin revelar
Los eventos de Metal Eden se desarrollan en un futuro lejano, donde la humanidad está al borde de la extinción. El último intento de sobrevivir fue la creación del proyecto "Möbius": una gigantesca estación orbital en la que las copias digitales de la conciencia humana se almacenan en núcleos especiales. Sin embargo, lo que se concibió como un nuevo Edén, rápidamente se convirtió en una pesadilla: la inteligencia artificial se salió de control y los corredores de la estación se llenaron de robots asesinos.
La protagonista es Aska, una guerrera cibernética con una amplia gama de habilidades. Tendrá que pasar por los sectores mortalmente peligrosos de la estación, destruir robots agresivos y liberar a las personas encerradas en los núcleos de conciencia. La trama se presenta exclusivamente a través de escenas de corte y diálogos, lo que hace que la narración parezca fragmentada e incompleta, y la historia en sí pierde profundidad.
Y aunque la historia en sí no siempre mantiene la atención, el estilo visual y el acompañamiento de audio compensan con creces sus debilidades.
El juego impresiona con la elaboración de los niveles: cada ubicación está pintada con colores saturados, que enfatizan el estado de ánimo de lo que está sucediendo. La iluminación brillante y la paleta contrastante crean una sensación de pesadilla digital viva, en la que los límites entre lo virtual y lo material se desdibujan.
La música electrónica pulsante se sincroniza perfectamente con la dinámica de combate, establece el ritmo y aumenta la tensión. Los efectos de sonido de las armas y el entorno están elaborados en detalle: cada disparo se siente poderoso, y el zumbido metálico de los corredores aumenta la sensación de estar en un lugar muerto, una vez concebido como una utopía tecnológica.
Jugabilidad animada, hermosa, pero monótona
El paso de Metal Eden se basa en dos etapas que se alternan constantemente. La primera está relacionada con el movimiento a través de los corredores de la estación espacial: el jugador explora el entorno, recolecta recursos, encuentra nuevas armas y descubre secretos ocultos. La segunda etapa son las batallas en las arenas, que se convierten en una verdadera prueba y permiten que el sistema de combate se revele en su totalidad.
El sistema de combate se basa en una fórmula familiar de DOOM Eternal: movimiento acrobático, malabarismo con el arsenal y uso de remates. Los dos últimos elementos son especialmente importantes, ya que muchos enemigos tienen una defensa sólida. Para romper la armadura, tienes que usar armas especializadas o arriesgarte e ir al combate cuerpo a cuerpo. Los remates no solo abren a los enemigos, sino que también aumentan el daño posterior de las armas de fuego.
La mecánica de los remates en Metal Eden se implementa a través del sistema de "extracción del núcleo". Cualquier oponente ordinario o objetivo debilitado puede ser eliminado instantáneamente arrancándoles su núcleo de energía. Se puede usar de dos maneras: lanzarlo como un explosivo improvisado, causando daño en el área, o absorberlo, restaurando la salud y fortaleciendo el siguiente ataque cuerpo a cuerpo. La segunda opción es especialmente valiosa: un golpe fortalecido puede romper completamente la defensa del enemigo y, a menudo, decide el resultado de la pelea.
El arsenal en Metal Eden es pequeño, pero está pensado hasta el más mínimo detalle. Cada uno de los siete tipos de armas tiene su propio propósito y se revela en ciertas situaciones. Las armas básicas son adecuadas para oponentes ordinarios, cuando el remate está en recarga. Las armas de energía y el lanzagranadas son más efectivos contra armaduras pesadas, y la escopeta combina bien con los ataques cuerpo a cuerpo. Al mismo tiempo, la munición es estrictamente limitada: un cargador en las manos y uno en reserva. Este sistema obliga al jugador a cambiar constantemente de táctica y arma, y no a depender de una opción conveniente. Al mismo tiempo, siempre hay puntos de reposición de municiones, salud y armadura en las arenas, pero para llegar a ellos y sobrevivir, tienes que usar activamente todo el conjunto de habilidades acrobáticas.
La movilidad es el segundo pilar de la jugabilidad. Aska puede hacer saltos dobles, realizar carreras, correr por las paredes y usar un gancho. En segmentos separados, puede transformarse en una bola para rodar a través de zonas peligrosas y atacar a los enemigos con misiles o impulsos eléctricos. El sistema se complementa con trampolines y monorraíles: en los episodios de corredores, diluyen el movimiento monótono, y en las arenas abren nuevas opciones para la maniobra.
El sistema de mejora se divide en dos direcciones: mejora de armas y desarrollo de la propia Aska. Cada arma tiene dos caminos de evolución. Por lo tanto, la pistola se puede convertir en un rifle láser o en una instalación con misiles autoguiados. La escopeta, a su vez, recibe un modo alternativo: disparar ráfagas o lanzar cargas de rebote. Para las actualizaciones, se utiliza un polvo especial, que se puede encontrar en los corredores o sacar de los enemigos.
El desarrollo del personaje se basa en la recolección de núcleos especiales. Se encuentran en zonas secretas entre las arenas o caen después de batallas clave. La mejora se basa en la modificación de las habilidades ya existentes: puedes reducir el consumo de combustible para las carreras, aumentar la eficiencia de los remates o aumentar el daño de ciertos tipos de armas. La única excepción es la habilidad de ralentizar el tiempo, que el jugador recibe en la trama ya en el primer nivel. Todas las demás actualizaciones son variaciones y mejoras de las mecánicas básicas.
Juego para una vez
La campaña está diseñada para un paso relativamente corto: un jugador normal o un veterano en la máxima dificultad pueden completarla en aproximadamente ocho horas. Por un lado, el juego no tiene tiempo de aburrir y mantiene un ritmo alto hasta los créditos finales. Por otro lado, para algunos esta duración puede ser insuficiente, especialmente si se tiene en cuenta que después del final casi no hay contenido adicional.
La estructura de los niveles es generalmente lineal, con raras ramificaciones para buscar secretos y recursos. A veces hay rompecabezas y zonas ocultas, pero no cambian la impresión general: Metal Eden se centra principalmente en batallas dinámicas. No hay muchos jefes aquí, y el juego apuesta más bien por peleas con multitudes de oponentes, que en tensión son comparables a los encuentros con los jefes locales.
Un problema aparte es la falta de un modo New Game+ completo. A pesar del extenso sistema de mejoras, no se puede pasar la campaña por segunda vez con las actualizaciones ya abiertas. Esto reduce la motivación para las carreras repetidas: la mayoría de los jugadores obtendrán el máximo de impresiones en una sola pasada.
La única razón para una carrera repetida es pasarla en una dificultad mayor. Un novato, no familiarizado con el género, puede volver a jugar para experimentar con armas y habilidades o para un desafío, pero ahí termina la rejugabilidad.
Diagnosis
Metal Eden es una acción concentrada, en la que los desarrolladores han reunido lo mejor de los clásicos del género. El juego no intenta dispersarse en una narrativa reflexiva o mecánicas convencionales. Ofrece al jugador aquello por lo que existen los boomer-shooters: impulso, dinamismo y estilo.
El sistema de combate mantiene al jugador en forma hasta los últimos segundos de cada batalla, y la combinación de parkour, arsenal especializado y mecánica de remates convierte cada pelea en una verdadera prueba y la hace fascinante a su manera.
Sin embargo, la trama, a pesar de un comienzo curioso, rápidamente pasa a un segundo plano, y los personajes siguen siendo esquemáticos. La campaña es corta, y la falta de un modo New Game+ completo reduce la motivación para las pasadas repetidas, especialmente entre los veteranos del género, acostumbrados a jugar en la máxima dificultad.
Como resultado, Metal Eden se siente como una dosis de "dopamina rápida". El juego es animado y fascinante, pero existe el riesgo de que solo unos pocos lo recuerden al día siguiente.