La industria de los videojuegos ha cambiado drásticamente debido al auge de los juegos como servicio. Los desarrolladores siguen cada vez más no los deseos de los jugadores, sino las ganancias. Según un antiguo empleado de Bend Studio, el papel principal en esto lo juega la avaricia de los editores, y especialmente Sony.
Hoy en día, muchos estudios persiguen mundos abiertos fotorrealistas o juegos como servicio diseñados para generar ganancias a largo plazo. Sí, este enfoque genera más dinero que los proyectos para un solo jugador: las actualizaciones constantes, los eventos y el contenido mantienen a la audiencia. Pero gradualmente esto destruye la base de la industria.
Las ganancias son necesarias, pero cuando se convierten en el único objetivo, la creatividad se ve afectada. Sony se ha ganado un nombre con juegos de historia sólidos, y eso es lo que esperan los fanáticos. Pero la compañía se está moviendo en otra dirección, apostando por los servicios.
El antiguo desarrollador de Bend Studio señaló que los gerentes venden a los inversores la idea de los juegos como servicio como algo más rentable: con el presupuesto de un The Last of Us Part II se pueden lanzar docenas de análogos de Overwatch.
"Por el costo de un The Last of Us 2, podrías hacer alrededor de 10 Overwatch, y de esos 10 Overwatch podrías hacer otros 80 Overwatch".
Pero la propia Sony reconoce que la estrategia se está estancando. Más de la mitad de sus juegos como servicio ya han sido cancelados. Otras estudios también han sufrido fracasos: Marathon de Bungie todavía está en un estado problemático, y el jefe de la compañía renunció recientemente.
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Autor de la portada: Haven. Fuente de la portada: Tech4gamers