Metal Gear Solid Delta: Snake Eater recibió una importante actualización en PS5 Pro, que corrigió importantes problemas técnicos del lanzamiento. Según el análisis de Digital Foundry, el parche 1.21 estabilizó los FPS y añadió nuevos modos gráficos, mejorando notablemente la experiencia de juego para los usuarios de PS5 Pro.
Aparecieron dos modos: Quality y Performance. Quality mantiene los ajustes gráficos altos, Performance reduce algunos parámetros para un juego fluido. Las pruebas mostraron un aumento de hasta 15 FPS en escenas exigentes, por ejemplo, en la ubicación pantanosa de la misión Virtuous Mission. La actualización aumenta la estabilidad, eliminando la necesidad de una pantalla VRR.
Digital Foundry señala que algunas caídas de FPS persisten: durante las batallas o al activar la IA, los fotogramas pueden caer hasta 40. John Linneman lo denominó "cuello de botella de la CPU" y propuso implementar una salida de 120 Hz y una corrección de 30 FPS para la estabilidad.
Los gráficos utilizan PSSR upscaling, manteniendo una alta calidad en movimiento, pero en escenas estáticas el aspecto visual es ligeramente más suave que el método TAAU en la PS5 básica. La oclusión ambiental se ha reducido y la iluminación global es menos brillante en el modo Performance.
En PC, el parche añade un modo ultra ancho de 21:9 (aunque las escenas de corte y los menús permanecen en 16:9). La versión de PS5 recibió pequeñas mejoras: +3 FPS y corrección del parpadeo del brillo.