La percepción del bien y el mal funciona de manera diferente según el entorno.
El guionista de Bethesda, Emil Pagliarulo, que ha trabajado en las series Fallout y The Elder Scrolls, explicó en qué se diferencia el enfoque de la escritura de historias en estas franquicias. En una entrevista con GamesRadar+, admitió que crear una historia en un universo de fantasía como Skyrim es más fácil que en el mundo de ciencia ficción de Fallout.
Según Pagliarulo, la fantasía tradicionalmente se basa en arquetipos comprensibles. En juegos como The Elder Scrolls, a menudo hay un "gran mal" contra el que luchan los héroes, y la línea entre el bien y el mal es más obvia. El guionista señala que este tipo de historias son percibidas por el jugador de forma más natural: "es más fácil determinar quién tiene razón y quién está equivocado".
La situación es muy diferente con Fallout. El mundo después de un desastre nuclear, según el autor, vive según otras leyes morales. Aquí rara vez hay personajes absolutamente positivos o negativos; más bien, son "tonos de gris", y cada facción tiene sus propios argumentos a favor de su rectitud. Tales dilemas hacen que el trabajo en el guion no solo sea más interesante, sino también notablemente más difícil.