Los jugadores que planean armar una PC tendrán que tener en cuenta los nuevos precios. Según el portal Videocardz.com, el aumento en el costo de los componentes no se detiene y afecta no solo a las tarjetas de video y la memoria, sino también a las fuentes de alimentación y los sistemas de refrigeración.
A finales del año pasado, 64 GB de DDR5 podrían costar más que una PS5, y las tarjetas de video siguen siendo caras. Según los fabricantes chinos, los precios actuales se han vuelto desfavorables y las ventas a las tarifas antiguas se han suspendido.
Se espera que las fuentes de alimentación aumenten hasta un 10% y los sistemas de refrigeración alrededor de un 8%. A partir del 1 de febrero, se cancelarán todas las promociones vigentes y hasta el 90% de las ofertas recibirán precios nuevos y más altos. Los fabricantes explican esto por el aumento en el costo del cobre, el estaño y la plata, así como por la presión financiera debido a la situación económica mundial.
Armar una PC se está volviendo cada vez más costoso, y la "era de los componentes baratos" puede quedar en el pasado. Es mejor planificar la compra de una fuente de alimentación, un sistema de refrigeración o un nuevo conjunto antes de otra ola de aumentos de precios.