Para millones de jugadores, Bloodborne se ha convertido en un estándar de soulslike. Según su creador, Hidetaka Miyazaki, el juego es especial y refleja su estilo en su forma más pura.
Él admitió:
Bloodborne es la encarnación más brillante de mi estilo en los juegos que uno puede encontrar.
Miyazaki señaló que el proyecto concentra la mayoría de sus ideas personales, desde la historia y el mundo hasta la mecánica. La producción también se convirtió en el "mayor desafío para el estudio", lo que hace que el éxito sea especialmente valioso.
Estas palabras explican por qué la continuación o el remake no se confiaron a otro desarrollador, por ejemplo, Bluepoint Games. Miyazaki está demasiado ocupado con nuevos proyectos para supervisar el proyecto, pero está demasiado apegado a Bloodborne para dejar la marca sin su control.
Para los fanáticos, esta es una noticia agridulce: Bloodborne sigue siendo una obra maestra cercana al corazón del creador, y nuevos proyectos como The Duskbloods en Switch 2 solo heredan parcialmente la estética del original.