La nueva Xbox corre el riesgo de "morir" antes de su lanzamiento, según el analista Michael Pachter, debido a la estrategia de Xbox Game Pass. Anteriormente, Pachter era partidario de la suscripción, prediciendo 100 millones de suscriptores después de la integración de los juegos de Activision Blizzard e incluso 200 millones en diez años. Hoy, ha cambiado drásticamente de opinión.
En una entrevista, Pachter declaró:
Creo que la consola está muerta. Creo que ya lo arruinaron todo al hacer de Game Pass el elemento central.
La principal crítica se refiere a la transformación del servicio y al aumento de los precios. En su opinión, el modelo de "todo o nada" (30 dólares al mes por Ultimate) ahuyenta a parte de los usuarios. Pachter utiliza una metáfora: "es mejor un comedor por 10 dólares al mes que un bufé caro por 360 dólares, considerando que un juego cuesta alrededor de 70".
El analista aconseja a Microsoft utilizar la biblioteca de juegos, la experiencia en juegos como servicio y las tecnologías en la nube para convertirse en una plataforma de distribución flexible, similar a Steam, pero con un enfoque en sus propios juegos y la multiplataforma. Ahora bien, en su opinión, el valor de la consola está disminuyendo: si los juegos están disponibles en la suscripción o en otras plataformas, la motivación para comprar una Xbox disminuye.
Existen rumores sobre la adición de nuevos servicios a Game Pass Ultimate, pero Pachter cree que podría ser demasiado tarde para cambiar la estrategia.