En una entrevista con Bloomberg, el CEO de Sony, Hiroki Totoki, habló sobre la transformación de la compañía. El gigante japonés pasó de ser un fabricante de electrónica a una compañía global de entretenimiento.
Los cambios comenzaron después de la crisis de 2013, cuando la compañía se vio "obligada a cambiar" debido a la caída de los resultados financieros y la pérdida de empleados. La presión se intensificó por parte de los competidores de Corea y China.
La competencia se redujo a la producción en masa para reducir los precios; Sony no pudo seguir el ritmo. Como resultado, la compañía abandonó parte de la producción, incluida la división de televisores Bravia, creando una asociación con TCL.
La apuesta por el entretenimiento valió la pena. Si hace 10 años los juegos, el cine y la música aportaban alrededor del 30% de los ingresos, ahora representan más del 60%, siendo PlayStation la mayor parte.
Los objetivos de la compañía son: convertirse en el "mejor lugar para jugar" y la "mejor plataforma para publicar", fortaleciendo los lazos con los editores y desarrollando sus propios estudios.
Totoki destacó el crecimiento de la popularidad del anime y el papel de Crunchyroll en la lucha contra la piratería. Los catálogos de música también generan ingresos estables.
El director general admitió: "no es un gran fanático de los videojuegos", prefiriendo las series y la música, especialmente el grupo Oasis.