Los directivos de Build a Rocket Boy vigilaban en secreto a los desarrolladores de MindsEye

Los directivos de Build a Rocket Boy vigilaban en secreto a los desarrolladores de MindsEye

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El sistema podía vigilar a los empleados del estudio incluso en sus casas sin su consentimiento.

El escándalo en torno al estudio Build a Rocket Boy, conocido por el fallido lanzamiento de MindsEye, sigue cobrando fuerza. Ahora se ha presentado una demanda judicial contra la dirección de la empresa por parte de empleados que se han unido en un sindicato.

Cabe recordar que MindsEye, lanzado en 2025, recibió una reacción extremadamente negativa y fue reconocido como uno de los peores estrenos en la historia de la industria. Los directivos del estudio, Mark Gerhard y Leslie Benzies, reconocieron parcialmente el fracaso; sin embargo, atribuyeron la responsabilidad del desastre a supuestos actos internos y externos de sabotaje y espionaje corporativo.

Según se supo, en un intento de hacer frente a estas amenazas, la dirección instaló en los dispositivos de los empleados el software Teramind, sin su conocimiento. Según el sindicato IWGB Game Workers Union, el programa registraba las pulsaciones de teclas, grababa la actividad en pantalla e incluso podía captar sonido desde el micrófono.

Build a Rocket Boy / MindsEye
Build a Rocket Boy / MindsEye

Los representantes del sindicato declararon que este tipo de acciones vulneran las leyes de protección de datos personales y la "dignidad humana básica de los trabajadores", ya que el sistema podía vigilar a los empleados incluso en sus casas sin su consentimiento. A pesar de que posteriormente el software fue eliminado, el sindicato tiene la intención de llevar el caso ante los tribunales.

La información sobre la instalación de Teramind salió a la luz por primera vez en febrero de 2026 tras la filtración de una reunión interna, en la que la dirección confirmó el hecho de la implantación encubierta del programa. Desde entonces, la situación en el estudio no ha hecho más que empeorar: siguieron nuevos despidos y el cierre de una de las divisiones.

El desarrollador del estudio y miembro de IWGB, Chris Wilson, calificó el ambiente dentro de Build a Rocket Boy de "tóxico", señalando un control excesivo y desconfianza por parte de la dirección. Según sus palabras, un entorno así no contribuye a la creación de juegos de calidad y solo intensifica la tensión dentro del equipo.

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Fuentes: Game Developer

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