La demo de Nioh 3 resultó ser generosa en contenido. Completarla explorando las ubicaciones y buscando secretos toma fácilmente entre cuatro y cinco horas. En ese tiempo, el juego no solo logra presentar sus sistemas principales, sino también dar una idea clara de cómo será el lanzamiento completo.
Cuando el editor jefe me encargó echar un vistazo a la demo de Nioh 3, me parecía que sería una tarea normal: recorrer todas las ubicaciones disponibles, estudiar las habilidades, analizar los puntos fuertes y débiles del proyecto, y luego preparar una previa con ventajas, desventajas y una recomendación sobre si vale la pena dedicarle tiempo y qué esperar de la versión completa. Quién iba a pensar que un fragmento diminuto del juego bastaría para decidir, sin vacilar, gastar dinero no solo en el juego completo, sino directamente en la edición Deluxe.
De inmediato quiero señalar que la tercera entrega se ha vuelto lo más amigable posible para los principiantes, y eso se nota no solo por la abundancia de indicaciones que describen en detalle cada mecánica, pestaña del menú y sistema, sino también por un umbral de entrada relativamente bajo. No es en absoluto necesario dedicar tiempo a completar el Nioh original y la segunda parte para entender lo que ocurre en la tercera.
Todo es simple: nuestro noble héroe (o heroína, según prefiera cada quien) se prepara para convertirse en el nuevo shogun. Sin embargo, una repentina invasión de legiones de yokai le impide ocupar ese importante puesto: empiezan a hacer estragos, matan campesinos sin motivo, incendian los arrozales, destruyen estatuas y con su sola presencia arruinan los lugares emblemáticos del Japón feudal. No queda otra: hay que tomar las armas y expulsar a patadas a los monstruos de donde salieron. Pero para eso primero habrá que regresar al pasado.
Como ya se dijo antes, la demo de Nioh 3 realmente rebosa de contenido. Explorar todas las ubicaciones disponibles y buscar los secretos presentados puede llevar no menos de cuatro o cinco horas, o incluso más. Los temores de que abandonar la linealidad volviera aburrido a Nioh no se confirmaron: el mundo del juego es interesante de explorar y tiene mucho que ofrecer. Además, Nioh recompensa generosamente la curiosidad con mejoras y potenciaciones para el personaje, que hacen notablemente más interesantes los combates contra jefes y enemigos comunes.
Y ya que hablamos de jefes: en la demo solo hay nueve, y los enfrentamientos con cada uno son capaces de poner a prueba muchos nervios, aunque no se les puede llamar deshonestos. No presionan con un asalto interminable (con la excepción de una aberración de cuatro brazos) y dejan suficiente tiempo para contraatacar: no da la sensación de que uno esté haciendo de saco de boxeo, como a menudo ocurre en los juegos de FromSoftware. Pero tampoco permitirán relajarse por completo.
Quizá la principal novedad haya sido el sistema que permite alternar entre las técnicas de un astuto ninja y las de un noble samurái. En esencia, tienes dos personajes en uno, cada uno con sus propios puntos fuertes y débiles. El samurái es un verdadero tanque: resiste muy bien los golpes, rompe las posturas enemigas y será ideal para los jugadores que prefieren un estilo de combate agresivo. El ninja, en cambio, apuesta por técnicas ingeniosas, esquiva con destreza los ataques y lanza con la misma precisión tanto shuriken como hechizos. Se puede cambiar de estilo en pleno combate, y si se hace en el momento adecuado, es posible desequilibrar por completo al rival, dejándolo vulnerable a una técnica devastadora.
Nioh 3 fomenta la experimentación y da plena libertad. Es prácticamente imposible "romper" una build en el juego, y los distintos buffs permiten centrarse en un solo estilo de combate, cambiando al segundo solo de vez en cuando.
Análisis
La serie Nioh siempre ha sido original y se ha destacado claramente frente a los numerosos clones de los proyectos de FromSoftware, pero con Nioh 3 el estudio Team Ninja, al parecer, ha dado un paso más allá y ha creado algo realmente único. El juego tiene todas las posibilidades de convertirse en uno de los mejores soulslike de su tiempo. Al mismo tiempo, la demo cumple honestamente su tarea: ofrece suficiente contexto, mecánicas y contenido para que cada uno pueda decidir por sí mismo si necesita la versión completa, sin arriesgar ni tiempo ni dinero.