En los últimos días, han aparecido informes en línea sobre una posible filtración de datos de usuarios de Nintendo. El grupo Crimson Collective, anteriormente vinculado a un ciberataque a Red Hat, afirmó haber hackeado los servidores.
Tras la publicación de los rumores, Nintendo emitió un comunicado oficial:
"No hemos perdido ningún dato personal de los usuarios, ni ha habido ninguna filtración de información sobre juegos en desarrollo o proyectos internos". La compañía enfatizó que la seguridad de los jugadores no se ha visto comprometida.
Según el medio japonés Sankei, el ataque sí afectó a servidores externos vinculados a los recursos web de Nintendo, pero no se han encontrado pruebas de filtración o daño a los clientes.
El incidente se comparó con el sonado hackeo de Teraleak, en el que materiales de Pokémon se filtraron de Game Freak. Pero esta vez no ocurrió nada parecido: no se robaron datos de usuarios ni se revelaron detalles sobre futuros juegos.
Nintendo aseguró que el incidente no afectará de ninguna manera el trabajo de la compañía ni sus planes.